El precio de los cereales se mantiene estable, según la Bolsa Andaluza de Materias Primas

El precio de los cereales se mantiene estable, según la Bolsa Andaluza de Materias Primas

Las lluvias caídas en marzo y parte de abril han reanimado el mercado cerealista nacional, y todos los indicios apuntan a que se producirán abundantes cosechas en trigo, cebada y girasol, si bien la calidad de las mismas es aún pronto para poder certificarlas. Por el momento, el precio de los cereales en el mercado se mantiene estable, con escasa especulación, aunque el trigo podría incluso bajar algo, según lo atestiguan los especialistas del sector.

Estas y otras variables se han debatido hoy en la X edición de la Andalusian Commodity Exchange, celebrada en el teatro Lope de Vega, en una jornada organizada un año más por la empresa sevillana Northstar Brokerage.Esta décima edición ha contado con la participación de más de 500 asistentes enrepresentación de 23 países, tres más que en 2017, (Kazajistán, Turquía y Rusia) cifra que viene a consolidar este encuentro de ámbito internacional.

Uno de los puntos más destacados de este año ha sido el alto nivel de las seis ponencias expuestas, que han servido para radiografiar el sector mundial de las materias primas. En esta ocasión han participado J.P. Everling, CEO de Transgrain Francia, que ha hablado sobre el balance mundial de trigo y cebada. Sobre el mercado mundial del trigo duro se ha referido Ryan Caffrey, senior trader de CHS de EE.UU. Por su parte, el analista senior José Clavijo, de la agencia de comunicación Thomson Reuters, ha analizado el mercado del maíz a nivel mundial, mientras que el balance de las harinas proteicas lo ha expuesto Alejandro Llorens, trader de Louis Dreyfus de Madrid. La situación internacional de los aceites vegetales ha corrido a cargo de Kees Vrins, CEO de la empresa helvética Allseeds. Cerró el turno de intervenciones Hunter Kaestner, director of international containers of Stone Arch (EE.UU.) quién habló sobre la introducción a granos importados en contenedores.

Para esta edición tan señalada se ha contado con el patrocinio principal de dos empresas turcas: Oba Makarna y Mutlu Makarna. En total, 56 patrocinadores de 15 países, entre los que hay 17 las empresas patrocinadoras que, además, tienen actividad en Andalucía: Migasa, Northstar Brokerage, Cereales Astigi, Padifir, Cereales Méndez, Cadecap, Laboreo, Sahece, Servimad, Manzanilla Olive, Cocereales, Silos Córdoba, Lonja de Sevilla, Arizon Abogados, Lipsa, Gallo y Roca.

TRIGO DURO:

En este mercado reina el optimismo y las últimas lluvias han venido a reanimar más si cabe las buenas sensaciones que tienen los agricultores, aunque el precio no está estabilizado e, incluso, podría bajar. A nivel nacional se espera que se siembre un 13% menos que en 2017, pudiéndose alcanzar las 800.000 toneladas. Se trata, en cualquier caso, de un mercado especialmente importante para Andalucía, dado que representa el 80% de la cosecha nacional y es la primera en salir. Las previsiones indican que se sembrarán alrededor de 220.000 hectáreas, 30.000 menos que en la pasada campaña, lo que se traducirá en 650.000 toneladas.

De ellas, unas 300.000 toneladas se destinarán a la exportación, a lo que sumar otras 150.000 toneladas almacenadas de años anteriores que también saldrán fuera de España. La segunda Comunidad en importancia, Aragón, sembrará unas 100.000 hectáreas, 20.000 menos que en 2017.

Con carácter general, la preocupación es alta entre aquellos agricultores que tienen más grano almacenado, y que podrían verse obligados a bajar el precio. Los harineros, por su parte, parecen tener cubiertas sus necesidades y su única incertidumbre es saber si las existencias de trigo tanto nacional como extranjero serán suficientes para enlazar campañas, especialmente si se retrasa la nueva cosecha.

GIRASOL:

Las condiciones de siembra han mejorado tanto en Andalucía como en el resto de España debido a las precipitaciones de las últimas semanas. No obstante, la superficie de siembra en Andalucía puede menguar con respecto a 2017 debido al aumento de siembras de garbanzo y otros cultivos alternativos. La mejora en las cotizaciones de harinas proteicas, y un ligero repunte del girasol crudo internacional, pueden mejorar el esquema de precios de la semilla en las próximas semanas.

CEBADA NACIONAL:

Hay buenas sensaciones de cosechas, como lo confirman las últimas lluvias. En ambas Castillas, núcleos de cebada en España, hay previsión de buenas campañas y rendimientos por hectárea muy positivos. Ante estos buenos augurios, los almacenistas están vendiendo para dejar espacio y quedarse así con un mínimo volumen de grano para el enlace de campaña.

MAIZ: 

La anterior campaña supuso una producción récord mundial de 1.075 millones de toneladas, con un stock final de campaña de 230 millones de tn. lo que ha provocado en los últimos meses una situación de oferta agresiva, donde incluso la UE ha tenido que activar sus mecanismos de protección. Sin embargo, la presente campaña viene marcada por una disminución de la cosecha en las principales zonas productoras (EE.UU. Argentina y Brasil), con una producción estimada en 1.040 millones de tn. cifra que conllevará un balance final de 197 millones de tn. Esta circunstancia debe comportar una revalorización de la cotización internacional y local del maíz que, de hecho, se observa ya desde hace  algunas semanas.

Por lo que a España se refiere, se viene observando una pérdida de rentabilidad con respecto a otros cultivos. Esta circunstancia está dando lugar a una paulatina reducción de la superficie cultivable en los últimos años. Así, se prevé una cosecha para este año de alrededor de 3 millones de toneladas, frente a los 4,5 millones de tn. alcanzados en 2015.

MERCADO INTERNACIONAL 

En estos momentos se prevén precios razonables para los compradores de cereales en el contexto internacional, si bien no convienen olvidar otros factores que también influyen en los precios tales como el cambio de divisas, las guerras comerciales y/o los factores geopolíticos y que podrían provocar una fluctuación.

Actualmente se observa un alza de los precios en todos los cereales afectados por las zonas de sequía argentinas, los excesos de lluvias en Brasil y, últimamente, la falta de agua y las bajas temperaturas que se están produciendo en las planicies norteamericanas.

No obstante, hay que seguir esta evolución día a día, ya que estamos de lleno en lo que los anglosajones llaman el “weather market”, o mercado climatológico, y los precios pueden variar sustancialmente dependiendo del tiempo reinante en cada zona. Asimismo se observa un stock de cereales y una muy buena evolución de las cosechas en
toda la Unión Europea.

Por otra parte, el precio de la harina de soja ha subido en los últimos cinco meses de 300 a 400 euros/tn. debido a la menor producción de habas de soja en Argentina, uno de los principales productoras junto a Estados Unidos y Brasil. A esta menor producción argentina se une la mayor demanda china, el primer consumidor mundial. De ahí que este mercado esté sumido en una incertidumbre de precios. Las compras nacionales se han paralizado a la espera de mejores condiciones, situación que se traslada también a las harinas proteicas, como las de colza y girasol, asimismo con una fuerte demanda mundial, que sirven como sustitutivos parciales de la harina de soja para producir piensos. Este compendio de circunstancias provoca una subida de precios en el conjunto de estas materias primas.