La provincia cordobesa espera una cosecha de 850 toneladas de almendra en la campaña 2018-2019

La provincia cordobesa espera una cosecha de 850 toneladas de almendra en la campaña 2018-2019

La organización agraria Asaja Córdoba informó de que la provincia espera contar con una cosecha de 850 toneladas de almendra en la campaña 2018-2019, estimándose una producción de 11.500 toneladas aforadas en Andalucía, frente a las 10.000 del ejercicio anterior. En general, la cosecha será similar a la del año pasado, ya que el incremento está relacionado sobre todo con la incorporación de nuevas explotaciones en producción.

Aunque se ha producido un aumento del 15% respecto a la cosecha anterior, los productores tenían mejores expectativas por la excelente floración, que finalmente se han visto truncadas por las circunstancias meteorológicas. Las lluvias provocaron un lavado de polen que, unido a un menor vuelo de abejas y a los días de bajas temperaturas y vientos fuertes, han dado como resultado una menor polinización y, por consiguiente, una menor cantidad de almendra.

Por provincias, Granada vuelve a ser la principal productora, con una previsión de 3.540 toneladas de almendra grano, aunque hay que considerar que el ciclo biológico del almendro va este año con más de un mes de retraso y todavía hay que valorar los daños de las últimas heladas. Por su parte, Almería espera una cosecha de 3.090 toneladas, si bien la situación es la misma que en Granada: el tiempo invernal se ha alargado y las últimas incidencias de viento, granizo y lluvia probablemente reducirán la producción. En Sevilla se prevén 2.300 toneladas y en Málaga, que ha sufrido lluvias y viento durante la floración, se esperan unas 1.120 toneladas. En el resto de Andalucía, se estiman unas 600 toneladas.

Por variedades, habrá 9.900 toneladas de Comunas; 1.000 de Marconas y 600 toneladas de Larguetas. Las 11.500 toneladas de almendra andaluza supondrán casi un 20% de las 60.000 toneladas previstas a nivel nacional. Las previsiones en el conjunto de España son bastante positivas, ya que han crecido casi un 13% respecto a la campaña pasada y un 32% respecto a la media de los últimos cinco años. Y es que, aunque las heladas de febrero y marzo han afectado a las variedades tempranas de la mayoría de las zonas productoras, se prevé una producción récord respecto a la evolución de los últimos 10 años y de alta calidad.