CREA Andalucía exige un cambio de modelo en la planificación hidrológica del Guadalquivir: el agua al servicio del interés general
La Asociación para el Fomento de las Comunidades de Regantes de Andalucía –CREA Andalucía- ha presentado sus alegaciones al Esquema Provisional de Temas Importantes (EpTI) del cuarto ciclo de planificación hidrológica de la Demarcación del Guadalquivir (2028–2033).

La cuenca del Guadalquivir es la primera cuenca agrícola de Europa. Su agricultura sostiene a cientos de miles de familias, vertebra el territorio andaluz y genera una riqueza que va mucho más allá de sus límites administrativos. Sin embargo, el modelo de gestión del agua que rige esta cuenca fue diseñado y consolidado en su mayor parte hace más de setenta años con criterios que hoy han quedado profundamente obsoletos. CREA Andalucía considera que el cuarto ciclo de planificación hidrológica representa una oportunidad histórica para empezar a corregirlos.
Un déficit estructural que exige medidas valientes
El déficit estructural de la cuenca supera los 220 hm³ anuales y podría alcanzar los 385 hm³ en 2045 si no se adoptan medidas. Tres campañas consecutivas con recortes superiores al 50 % han situado a miles de explotaciones al límite de su viabilidad. Ante esta situación, CREA Andalucía considera inadmisible que el debate sobre la reducción del déficit no comience por las medidas de mayor impacto inmediato.
La primera y más urgente es la implantación generalizada de tarifas y cánones volumétricos vinculados al volumen efectivamente utilizado. Resulta incomprensible que en 2026 el sistema siga facturando por superficie regada y no por agua consumida, lo que no solo es ineficiente e injusto, sino contrario a los principios de la Directiva Marco del Agua. CREA propone un modelo de tarifa binomíca —un término fijo ligado al volumen concesional y un término variable según el consumo real— que puede implantarse de forma inmediata, e incluso simplificando el complejo sistema actual.
la asociación también propone una dotación única para el olivar de 1.500 m³/ha —independiente del marco de plantación—, la revisión periódica de dotaciones para adaptarlas a los cultivos reales, y la apertura de un debate técnico ordenado sobre el cultivo del arroz, cuya dotación de 12.000 m³/ha y casi 40.000 hectáreas se traducen en un consumo de 400 hm3, siendo el cultivo que menor riqueza genera por metro cubico de agua consumido (Ver tabla 1). El gasto adicional de 70 hm³ anuales para la bajada del tapón salino asociado a este cultivo equivale al agua necesaria para 46.000 hectáreas de olivar.

Tabla 1: Productividad cultivos regadío en la cuenca del Guadalquivir. Fuente: Confederación Hidrográfica del Guadalquivir
El desequilibrio interior–Bajo Guadalquivir: una deuda pendiente
Las provincias de Jaén y Córdoba aportan más del 85 % de los recursos hídricos regulados del Sistema de Regulación General —747 y 783 hm³/año respectivamente—, pero sus agricultores apenas tienen acceso a esa agua. Las comarcas del interior han soportado durante décadas el coste de la regulación —pérdida de tierras productivas, limitaciones al desarrollo agrario— sin recibir una compensación proporcional. CREA Andalucía exige que el nuevo Plan Hidrológico reconozca este desequilibrio y lo corrija de forma explícita.
La diferencia en términos de productividad económica del agua es elocuente: mientras el arroz genera 0,23 €/m³, el olivar en regadío produce entre 1,11 y 1,67 €/m³ (ver tabla1), es decir, hasta seis veces más de retorno económico por cada metro cúbico consumido. En un territorio donde el agua es el factor limitante, ignorar esta diferencia en la planificación no es neutralidad técnica: es una elección implícita con consecuencias directas sobre el desarrollo de comarcas enteras.
Doñana: una propuesta de solución estructural
El desvio del río Guadiamar, realizado para favorecer el cultivo del arroz en el entorno de Isla Mayor, redujo en más de un 60 % las aportaciones hídricas naturales a las marismas de Doñana. CREA Andalucía propone la renaturalización del Guadiamar para que vuelva a inundar las marismas del Guadalquivir, y a la indemnización de las hectáreas afectadas.
Esta medida permitiría restablecer las aportaciones naturales a Doñana, reducir el déficit estructural del sistema drásticamente al liberar recursos, que se podrían destinar para cultivos con mayor retorno social, económico y ambiental. Se trata, en definitiva, de una única actuación con un triple beneficio: ambiental, hidrológico y social.
Aguas regeneradas: no al cierre prematuro de la cuenca
La cuenca del Guadalquivir tiene un potencial de reutilización de 210 hm³/año, pero el EpTI propone dar la cuenca por cerrada una vez ejecutados apenas 40 hm³, el 1,05 % del consumo total. CREA Andalucía considera que esta decisión carece de proporcionalidad y es contraria al espíritu del RD 1085/2024 y del Reglamento europeo de reutilización.
La asociación exige además que las convocatorias de aguas regeneradas incorporen límites máximos de acceso por beneficiario —a título orientativo, 5 UTAs máximo por titular— para evitar la concentración de un recurso público en pocas manos. La experiencia de convocatorias anteriores ha demostrado que, sin estos límites, un único regante llego a acaparar 550 ha de riego. También solicita un análisis específico de las EDARs de la aglomeración de Sevilla, cuyo potencial de reutilización no puede descartarse sin un estudio técnico previo sobre la dinámica del estuario.
Cinco criterios para asignar el agua con criterio público
Como propuesta propia, CREA Andalucía plantea que cualquier asignación de nuevos recursos hídricos —procedentes de la reserva estratégica— se rija por cinco criterios explícitos y ponderados:
- Criterio territorial: prioridad a las comarcas del interior generadoras del recurso.
- Criterio social: acceso preferente de agricultores profesionales, jóvenes y explotaciones medianas, con límites máximos por beneficiario.
- Criterio económico: mayor valoración a los cultivos con mayor retorno económico por metro cúbico.
- Criterio de empleo: preferencia a los cultivos que generen trabajo estable y de calidad.
- Criterio ambiental: incompatibilidad con cualquier uso que agrave el déficit o comprometa el buen estado de las masas de agua.
Fuente: CREA Andalucía
