UPA Granada advierte de una vendimia marcada por el desplome de la demanda, que obligará a muchos viticultores a dejar la uva en el campo

El secretario general, Nicolás Chica Escanes, alerta de que la caída del consumo de vino, los precios en origen por debajo de los costes de producción y el abandono de viñedos ponen en riesgo el futuro de un cultivo histórico

A pocas semanas del inicio de la vendimia, UPA Granada lanza un serio aviso sobre la situación que atraviesa el sector vitivinícola de la provincia. Aunque la cosecha se presenta con una producción ligeramente superior a la del año pasado, el principal problema ya no está en el campo, sino en el mercado, puesto que muchas bodegas no están comprando uva debido a la fuerte caída de la demanda de vino, una circunstancia que puede dejar a numerosos viticultores sin posibilidad de comercializar su producción. El secretario general de UPA Granada, Nicolás Chica Escanes, estima una cosecha cercana a los 3 millones de kilos de uva, de la que se obtendrán entre 1,5 y 1,8 millones de litros de vino en las tres principales zonas productoras de la provincia: las comarcas de Guadix y Baza, la Alpujarra y Sierra de la Contraviesa, y la Costa. Estas cifras superan las registradas el año pasado, cuando se cosecharon unos 2 millones de kilos de uva que dieron origen a 1,2 millones de litros de vino, y vuelven a situar a Granada entre las provincias con mayor producción vitivinícola de Andalucía, solo por detrás de Cádiz, Córdoba y Huelva.

Sin embargo, detrás de estas previsiones se esconde una realidad especialmente preocupante. «El panorama es dramático y desesperante. El problema ya no es el precio de la uva, sino que muchos agricultores ni siquiera van a tener quien se la compre. Nos encontramos con bodegas que no adquieren producción porque tampoco tienen salida para sus vinos debido al desplome del consumo», afirma Nicolás Chica Escanes. UPA Granada recuerda que la superficie dedicada al viñedo en la provincia ha sufrido un acusado retroceso en los últimos años. Actualmente apenas se mantienen entre 2.000 y 2.200 hectáreas, cuando hace no demasiados años Granada llegó a contar con unas 5.500 hectáreas de viñedo, lo que supone una reducción muy importante, superior al 50%. A esta pérdida de superficie se suma una situación económica insostenible para las explotaciones. Los agricultores que consiguen vender la uva lo hacen, en muchos casos, a precios que no cubren los costes de producción. En variedades como la moscatel, el precio oscila entre 0,50 y 0,60 euros por kilogramo, mientras que producir y recolectar esa misma uva supone un coste de entre 0,80 y 0,90 euros por kilogramo, lamenta Nicolás Chica Escanes.

Además, el secretario general de UPA Granada recuerda que estos precios apenas han variado durante las dos o tres últimas campañas, mientras que los viticultores han tenido que asumir importantes incrementos en los costes derivados del combustible, la mano de obra y los insumos agrícolas. «Hay agricultores que este año ni siquiera van a vendimiar porque hacerlo supone asumir unos costes que después no van a recuperar. Cuando no existe comprador o el precio está muy por debajo de los costes, recoger la uva deja de ser rentable. Es una situación límite que puede acelerar el abandono de muchas explotaciones familiares», explica Nicolás Chica Escanes.

UPA Granada advierte que esta campaña puede marcar un punto de inflexión para numerosas explotaciones, ya que muchos viticultores se plantean abandonar definitivamente la actividad o arrancar viñas, algunas de ellas centenarias, para sustituirlas por otros cultivos o, simplemente, dejar de producir. En el plano agronómico, la campaña ha evolucionado de forma favorable. A pesar de las abundantes precipitaciones registradas durante los primeros meses del año, especialmente beneficiosas para los viñedos de secano, la incidencia de enfermedades fúngicas como el mildiu ha sido muy reducida gracias a una primavera especialmente seca, sobre todo durante el mes de mayo. No obstante, unas buenas condiciones de cultivo no compensan la grave crisis comercial que atraviesa el sector.

«Si esta situación continúa, dentro de unos años será muy difícil encontrar vinos elaborados con uva granadina en los supermercados o en los establecimientos de hostelería. Estamos asistiendo al progresivo desmantelamiento de un cultivo con siglos de historia y un enorme valor económico, social, paisajístico y medioambiental para nuestra provincia», lamenta el secretario general de UPA Granada. Ante este escenario, Nicolás Chica Escanes hace un llamamiento a toda la sociedad para apoyar al sector vitivinícola provincial, comenzando por el consumo de los vinos elaborados en Granada. «Pedimos a los consumidores y al sector hostelero que apuesten decididamente por los vinos de nuestra tierra. Detrás de cada botella hay familias que mantienen vivo el medio rural y un patrimonio agrícola que no podemos permitirnos perder», subraya Nicolás Chica Escanes.

UPA Granada también reclama a las administraciones públicas, en todos sus ámbitos competenciales, la puesta en marcha de medidas urgentes que contribuyan a garantizar la viabilidad del sector, proteger el viñedo granadino y promover el consumo responsable de unos vinos que figuran entre los más meridionales de Europa y que destacan por su elevada calidad. «Está en juego mucho más que un cultivo. Nos estamos jugando la continuidad de cientos de explotaciones familiares, el mantenimiento del empleo en el medio rural y la supervivencia de unos vinos únicos que forman parte de la identidad y de la historia de la provincia de Granada», concluye Nicolás Chica Escanes.

Fuente: UPA Granada