COAG Sevilla reclama medidas eficaces para garantizar la campaña del tomate de industria tras el daño de las borrascas

La organización sevillana se une a los productores extremeños de tomate de industria para pedir al Ministerio de Agricultura autorizaciones excepcionales y mayor flexibilidad normativa ante una campaña especialmente compleja para este cultivo social del Bajo Guadalquivir.

COAG Sevilla se ha sumado a la solicitud trasladada por organizaciones agrarias de Extremadura, una de las principales zonas productoras de tomate de industria del país, al Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación, para que adopte medidas excepcionales que permitan afrontar con garantías la actual campaña. En este caso, la solicitud de COAG Sevilla ha sido trasladada directamente al secretario general de Agricultura, Ganadería y Alimentación de la Consejería de Agricultura, Pesca, Agua y Desarrollo Rural de la Junta de Andalucía.

El cultivo del tomate destinado a transformación es un sector fundamental en la economía agraria andaluza, especialmente en la comarca del Bajo Guadalquivir, donde cuenta con una larga tradición, un alto grado de especialización técnica y una superficie aproximada de 5.000 ha de media. La evolución en mecanización, manejo agronómico y profesionalización del sector ha convertido a estas zonas en referentes en producción y exportación de productos transformados del tomate, generando además una importante industria asociada y empleo rural.

La campaña se inicia marcada por la incertidumbre tras los efectos de los últimos temporales, que han dificultado las labores preparatorias y el manejo del cultivo, incrementando los costes y la complejidad técnica en campo.

A esta situación se suma la no renovación y la cancelación del uso de determinadas materias activas utilizadas habitualmente para combatir plagas específicas de la zona, sin que existan alternativas eficaces que permitan sustituirlas con garantías. Los agricultores se enfrentan así a importantes retos desde la preparación del suelo hasta la protección fitosanitaria, con el riesgo añadido de no poder aplicar estrategias de alternancia necesarias para evitar resistencias.

Por ello, COAG Sevilla trasmite la preocupación y solicita a los organismos competentes la autorización excepcional y temporal de estas materias activas, Spirotetramat y Metribuzina, mientras no existan soluciones técnicas viables, así como una flexibilización en las condiciones de uso del Metam sodio para la desinfección de suelos, ya que las actuales limitaciones dificultan su aplicación real y comprometen la capacidad productiva de las plantaciones.

Estas materias activas han sido utilizadas de manera profesional y controlada por los agricultores, incluyéndose en prácticas de Producción Integrada, de manera que solo se han utilizado cuando se han superado los rangos de afectación de plagas como los eriófidos, y para zonas propensas de propagación de hierbas competidoras como el tomatito (Solanum nigrum).

Coherencia en las políticas agrarias y comerciales

COAG Sevilla advierte además de la contradicción que vive el sector ante las actuales políticas comunitarias: mientras se exige a los agricultores europeos avanzar hacia modelos cada vez más sostenibles, reduciendo herramientas de producción sin alternativas viables, como las antes mencionadas, la Unión Europea impulsa acuerdos comerciales con terceros países que producen con estándares fitosanitarios y medioambientales muy distintos.

En este sentido, la organización agraria muestra su preocupación por las consecuencias del acuerdo entre la UE y Mercosur, que permitirá la entrada de producciones agrarias y ganaderas obtenidas con materias activas y métodos productivos prohibidos en Europa.

Por ello, no tiene sentido exigir más restricciones al agricultor europeo mientras se abren las puertas a productos de fuera que no cumplen las mismas reglas. Estas dinámicas no protegen los intereses medioambientales globales tal como Europa exige, además se deslocaliza la producción y se castiga al que sí hace las cosas bien. Por último, COAG Sevilla insiste en que la sostenibilidad debe construirse desde la reciprocidad, la coherencia normativa y el acompañamiento técnico al productor, no mediante decisiones que reduzcan su capacidad productiva y aumenten la dependencia alimentaria exterior.

Fuente: COAG Sevilla